Síntomas y efectos secundarios de la hepatitis C

La infección crónica suele ser asintomáticas, además una de las características de este padecimiento es presentar un proceso evolutivo que avanza despacio, por ende durante las primeras décadas de evolución, el virus es descubierto mediante la investigación rutinaria en de los niveles de la enzima hepática; presentando una alerta clave si estos se encuentran elevados.

Existen diversos exámenes diagnósticos para la hepatitis C, estos se enfocan en la detección de los anticuerpos asociados con el virus HCV o la presencia de su RNA (código genético del virus). Cabe destacar que los análisis no son capaces de distinguir entre las infecciones agudas o crónicas, y el diagnostico en recién nacidos es complicado debido a que los anticuerpos de la madre puede persistir hasta los 18 meses de nacido.

virus de la hepatitis C

Normalmente, las pruebas de la hepatitis C comienzan con un examen sanguíneo para la detección de la presencia de anticuerpos contra el virus, utilizando un enzimoinmunoanálisis HCV, de resultar positiva, se aplica un ensayo de inmunotransferencia recombinante (ELISA) de confirmación y se determina la carga viral mediante un examen cuantitativo de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) HCV RNA.

Deben transcurrir entre seis (6) y ocho (8) semanas después de la infección inicial para que el inmunoanálisis pueda resultar positivo. También se puede realizar una biopsia de hígado para determinar el daño presente, sin embargo, este procedimiento se encuentra asociado a múltiples riesgos evitables, por lo cual es recomendable utilizar diversos ensayos sanguíneos para determinar el grado de fibrosis hepática y aliviar la necesidad de una biopsia.

NOTA:
Se recomiendan ensayos a todas las personas en riesgo, incluyendo a los usuarios de drogas de inyección, aquellos que hayan recibido transfusiones de sangre antes de 1.992, los que hayan estado en la cárcel, pacientes de hemodiálisis de largo plazo y las personas con tatuajes o cuando se sospeche de la presencia de la enfermedad.

Nuevos tratamientos para la hepatitis C

No existe vacuna en contra de la hepatitis C, sin embargo, la infección crónica puede ser curada en el 90% de los casos con los nuevos tratamientos que incluyen medicamentos como sofosbuvir y ledipasvir; además debido al conocimiento de los impactos económicos en la salud y sus consecuencias, se cuenta con una combinación de peginterferon y ribavirin cuya probabilidad de cura es de aproximadamente el 50% y sus efectos secundarios, mayores.

analisis de la hepatitis c

El tratamiento con medicamentos antivirales es recomendado en todas aquellas personas con hepatitis C crónica que no se encuentran en riesgo de morir por otras causas. El tratamiento inicial recomendado depende el tipo de virus de hepatitis C con el que este infectada la persona.

  • HCV genotipo 1a: 12 semanas de ledipasvir y sofosbuvir, o de 12 a 24 semanas de paritaprevir, ombitasvir, dasabuvir, y ribavirin.
  • HCV genotipo 1b: 12 semanas de ledipasvir y sofosbuvir, o de 12 a 24 semanas de paritaprevir, ombitasvir, dasabuvir.
  • HCV genotipo 2: 12 a 16 semanas de sofosbuvir y ribavirin.
  • HCV genotipo 3: 12 semanas de sofosbuvir, ribavirin, y pegylated interferon.
  • HCV genotipo 4: 12 semanas de ledipasvir y sofosbuvir, o paritaprevir, ritonavir, ombitasvir y ribavirin, o 24 semanas de sofosbuvir y ribavirin.
  • HCV genotipo 5 o 6: sofosbuvir y ledipasvir, o pegylated interferon y ribavirin.

La cirrosis generada por la hepatitis C es la razón principal para los trasplantes de hígado, aunque el virus recurre después de la operación en entre el 80% y el 90% de los casos, la infección del injerto lleva entre el 10% y 30% de los pacientes a desarrollar cirrosis durante el transcurso de cinco años, sin embargo el tratamiento con pegylated interferon y ribavirin después del trasplante reduce el riesgo de recurrencia hasta un 70%.

medicamentos para la hepatitis c

Existen diversas terapias alternativas cuyos proponentes claman ser útiles para el tratamiento de la hepatitis C, incluyendo cardo marino, ginseng y plata coloidal, sin embargo, ninguna terapia alternativa ha demostrado mejores resultados en la hepatitis C, y no existe evidencia de que tengan efecto sobre el virus en absoluto.

Efectos secundarios del tratamiento de hepatitis C

Los principales efectos secundarios en el tratamiento son:

  • Fatiga: Es recomendable descansar todo lo posible y realizar ejercicio moderado regularmente.
  • Irritabilidad, depresión o ansiedad: Se recomiendan grupos de apoyos, uso de técnicas de relajación. La ansiedad y la depresión pueden ser tratadas con medicación.
  • Falta de apetito y pérdida de peso: El paciente debe comer pequeñas cantidades con regularidad, incluso si no tiene hambre. Se deben ingerir alimentos con altos contenidos de calorías y proteínas.
  • Náuseas y Diarrea: El paciente, bajo consejo médico, puede tomar fármacos sin receta para mitigar estos síntomas.
  • Sequedad bucal: Se aconseja beber abundante agua y otros líquidos, evitando sodas, café y té.
  • Erupciones cutáneas: Es recomendable la hidratación diaria de la piel con el uso de lociones sin receta; se pueden aplicar cremas con avena y medicamentos para aliviar la picazón.
  • Insomnio: El paciente debe evitar la actividad vigorosa, el ejercicio, los fármacos estimulantes y las bebidas con cafeína antes de acostarse, también puede practicar técnicas de relajación o acudir al médico para obtener fármacos si el insomnio no desaparece en unos días.

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